sociedad · 14 jul · 12 medios · 4 países · actualizado hace 58 días
Muerte de un ciudadano colombiano durante un operativo migratorio en Maine
Un joven colombiano de 26 años falleció tras recibir disparos de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en la localidad de Biddeford.
Qué pasóEl joven colombiano murió tiroteado en Biddeford al intentar huir en coche, sin ser el objetivo original de los agentes del Servicio de Inmigración.France 24 (Español) +2
Por qué importaEl suceso marca la segunda muerte provocada por oficiales migratorios en una semana en Estados Unidos, sumándose a un caso previo ocurrido en Houston.BBC Mundo +1
Los númerosLa víctima tenía 26 años y contaba con permiso laboral y número de Seguro Social válidos al momento de recibir los disparos federales.ABC +3
Qué sigueLos colectivos locales de Maine convocaron protestas mientras diversas organizaciones civiles exigen una investigación formal e independiente sobre la actuación de la fuerza pública.France 24 (Español) +4
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Un ciudadano colombiano de 26 años murió este lunes tras un tiroteo con agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en el estado de Maine. El incidente ocurrió específicamente en la localidad de Biddeford durante una operación llevada a cabo por las autoridades migratorias estadounidenses. Las autoridades locales reconocieron que el joven fallecido no era el objetivo inicial de la operación que estaban realizando los agentes federales. Según los reportes preliminares, los disparos se produjeron cuando la persona intentaba huir en un vehículo de una vivienda ubicada en la zona. La víctima contaba con un permiso de trabajo vigente y poseía un número de Seguro Social en el momento del suceso. Este hecho representa el segundo incidente mortal que involucra a agentes de inmigración en menos de una semana en territorio estadounidense. Anteriormente, un inmigrante indocumentado había fallecido tras ser abatido por un agente de control migratorio en la ciudad de Houston. Tras confirmarse el deceso, diversos sectores han intensificado los llamados para que se realice una investigación independiente sobre el uso de la fuerza. La muerte del joven ha generado protestas y manifestaciones de luto entre los miembros de la comunidad local en el estado de Maine. Organismos de derechos humanos y legisladores estatales han seguido de cerca el desarrollo de la información sobre la identidad y estatus del fallecido.
