tecnologia · 9 sept · 6 medios · 3 países · actualizado hace 5 días
Un fallo técnico en el control aéreo británico cancela miles de vuelos
Una avería en los sistemas de NATS provocó cancelaciones y retrasos en aeropuertos del Reino Unido. Aunque la incidencia fue resuelta, la recuperación operativa continuaba por el retraso acumulado.
Qué pasóLa incidencia en NATS, detectada el martes hacia las 13.00, interrumpió el suministro de datos esenciales para los controladores del espacio aéreo británico.20minutos
Por qué importaLa incidencia dejó un atasco operativo que prolongó las alteraciones después de la reparación, con aviones y tripulaciones aún fuera de su programación.20minutos +1
Los númerosLa incidencia derivó en más de 1.900 cancelaciones entre martes y miércoles, y afectó a más de 65.000 pasajeros de Ryanair con demoras de hasta ocho horas.20minutos
Qué sigueLa incidencia llevará a una investigación anunciada por Martin Rolfe, mientras NATS no ha divulgado la causa técnica aunque descarta un ciberataque.20minutos +1
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Un fallo técnico afectó al sistema que aporta información esencial a los controladores que gestionan vuelos en el espacio aéreo británico. La incidencia comenzó alrededor de las 13.00 horas del martes y NATS informó después de que había identificado y solucionado el problema. Pese a la reparación, la normalización de los vuelos avanzaba lentamente debido al atasco acumulado de aviones y tripulaciones. Entre el martes y el miércoles se cancelaron más de 1.900 vuelos en el Reino Unido por la avería. Durante el martes fueron cancelados 1.746 vuelos, y el miércoles se sumaron otras 327 suspensiones en el recuento disponible. Heathrow concentró numerosas cancelaciones y retrasos, mientras Gatwick retomó la actividad aunque anticipó que la recuperación llevaría tiempo. Ryanair indicó que más de 65.000 de sus pasajeros sufrieron retrasos de hasta ocho horas tras la incidencia. NATS descartó que el problema estuviera vinculado con un ciberataque, aunque la causa técnica exacta no había sido divulgada. El director ejecutivo de NATS, Martin Rolfe, asumió la responsabilidad, pidió disculpas y anunció una investigación exhaustiva. Ryanair y otras aerolíneas pidieron la dimisión de Rolfe, mientras la ministra de Transportes, Heidi Alexander, lo convocó para abordar el caso.
