El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que España propondría a la Unión Europea la ruptura del Acuerdo de Asociación con Israel, alegando violaciones del derecho internacional por parte del gobierno de Benjamín Netanyahu.
Israel respondió a las declaraciones de Sánchez acusando al Gobierno español de aplicar un "doble rasero" en su política exterior.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, acudió a la reunión del Consejo de Ministros de Exteriores de la UE celebrada en Luxemburgo para solicitar una "señal fuerte" contra Israel.
España presentó la propuesta de suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel junto con Irlanda y Eslovenia, invocando presuntos crímenes de guerra en Líbano y Palestina.