internacional · 18 jun · 8 medios · 3 países · actualizado hace 81 días
Irán condena a una cantante a 74 latigazos por actuar sin velo en un concierto virtual
La cantante iraní Parastoo Ahmadi ha sido sentenciada a 74 latigazos y dos años de inhabilitación artística por realizar un concierto en línea sin hiyab. La condena incluye restricciones de viaje y afecta también a ocho integrantes de su equipo musical.
Qué pasóLa justicia de Qom impuso castigo corporal y penas accesorias a Parastoo Ahmadi y a ocho músicos por actuar sin hiyab.El Financiero +7
Por qué importaEl tribunal consideró que el recital virtual vulneró normas morales islámicas al incluir canto solista femenino y cabello descubierto ante la audiencia.El Financiero +6
Los númerosEl video musical transmitido por YouTube a finales de 2024 acumuló más de dos millones de reproducciones antes de originar las sanciones.El Financiero +6
Qué sigueEl fallo judicial prohíbe a la artista ejercer actividades profesionales de canto y le veta la salida de Irán durante dos años.El Financiero +5
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Un tribunal iraní condenó a la cantante Parastoo Ahmadi a recibir 74 latigazos tras realizar una presentación musical sin el uso del velo obligatorio. Además del castigo físico, la sentencia impone a la artista una prohibición de dos años para ejercer cualquier tipo de actividad artística o profesional relacionada con el canto. El proceso judicial se originó a raíz de un concierto transmitido de forma virtual a finales de 2024, en el cual la intérprete apareció públicamente con el cabello descubierto. Dicha presentación fue difundida a través de la plataforma de videos YouTube y alcanzó una audiencia superior a las dos millones de visualizaciones. Junto a la cantante principal, otras ocho personas pertenecientes a su equipo de trabajo y músicos acompañantes también resultaron condenadas por las autoridades judiciales. En la ciudad de Qom, el tribunal emitió el fallo considerando que la actuación desafió las leyes de vestimenta de la República Islámica. Como parte de las medidas adicionales, la justicia iraní dictaminó una restricción que impide a Ahmadi salir del país durante un periodo de dos años. Las autoridades consideraron que la actuación vulneró las normativas vigentes al incluir una interpretación solista femenina y difundir contenido calificado como contrario a la moral pública. Este acto fue interpretado por el sistema legal como una infracción a las normas de conducta y vestimenta exigidas en el ámbito público. De acuerdo con los argumentos presentados en el caso, la difusión del material audiovisual fue señalada por su potencial capacidad de generar excitación entre los espectadores.
