internacional · 15 sept · 4 medios · 1 país · actualizado hace 1 día
España e Italia prorrogan los controles fronterizos entre ambos países
España e Italia ampliaron durante 15 días los controles sobre viajeros en sus conexiones aéreas y marítimas. Ambas medidas se vinculan a la crisis migratoria de Ceuta y a riesgos para la seguridad interna.
Qué pasóLa prórroga mantiene hasta el 8 de octubre los controles españoles en rutas aéreas y marítimas con Italia, tras su reintroducción el 8 de agosto.Euronews (Español) +2
Por qué importaLa prórroga responde a que España e Italia mantienen riesgos vinculados a la crisis de Ceuta, la seguridad interna y eventuales infiltraciones terroristas.El Mundo +3
Los númerosLa prórroga suma 15 días adicionales de revisiones, incluidos controles aleatorios italianos para pasajeros llegados desde España por puertos y aeropuertos.Euronews (Español) +2
Qué sigueLa prórroga deja vigentes las restricciones mientras Madrid y Roma notifican a las instituciones europeas que persisten los motivos para aplicarlas.El Independiente +2
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España e Italia ampliaron durante otros 15 días los controles fronterizos aplicados a quienes viajan entre ambos países. El Gobierno español prolongó hasta el 8 de octubre los controles en conexiones aéreas y marítimas con Italia. Madrid comunicó a la Unión Europea la decisión de mantener los controles que había reintroducido el 8 de agosto. El Ejecutivo español consideró que siguen vigentes las circunstancias que motivaron inicialmente la adopción de estas restricciones. Italia extendió por 15 días los controles aleatorios para viajeros procedentes de España que llegan a puertos y aeropuertos italianos. Roma había reintroducido estos controles tras la crisis migratoria registrada en Ceuta. La suspensión italiana del acuerdo de libre circulación Schengen se activó por primera vez el 1 de agosto. El ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, comunicó la nueva prórroga a la Comisión Europea y otros Estados miembros. Tras analizar la situación fronteriza, las autoridades italianas citaron riesgos para la seguridad interna y posibles infiltraciones terroristas.
